REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA LA DEFENSA
UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL DE LA FUERZA
ARMADA NACIONAL BOLIVARIANA
NÚCLEO ARAGUA – SEDE MARACAY
DEPARTAMENTO DE POSTGRADO


PROFESORA: MIRIAM CALLASPO
PARTICIPANTES:
PROF: ROSALINDA CASTILLO
El rápido cambio
tecnológico por el que atraviesa el mundo contemporáneo, con los grandes
avances en las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC), así
como la biotecnología y los nuevos materiales, plantean una serie de
oportunidades y desafíos a la sociedad y a la estructura productiva de los
distintos países a nivel mundial. De esta forma, es común escuchar que aquellos
países que no logren adaptar para sí las transformaciones impulsadas por las
nuevas tecnologías en la industria, agricultura, salud, medio ambiente,
energía, educación y otros sectores, corren el riesgo fatal de quedarse a la
zaga en términos de desarrollo y bienestar; y más aún en el caso particular de
los países en desarrollo, de profundizar la llamada brecha tecnológica que los
separa del mundo industrializado
Visto en perspectiva
amplia, lo que se ve hoy en día es la consolidación de un proceso que se inició
con la revolución industrial en Inglaterra en la segunda mitad del siglo XVIII,
y que se ha venido acelerando en los últimos cien años, gracias a los grandes
avances en campos como el transporte, la generación de energía, las
comunicaciones y la medicina. Este proceso de avance científico-tecnológico
tiene como su manifestación más clara la elevación de los estándares de vida de
la población, y la transformación de una serie de condiciones relacionadas con
la forma de vida y trabajo de las personas.
Desde el punto de vista
económico, la repercusión clave de este proceso es la mayor importancia
adquirida por la tecnología como factor de producción, esto gracias a los
cambios que ésta ha hecho posible en aspectos tales como la naturaleza de los
bienes producidos, los mercados y la competencia internacional. Todo esto se ha
visto acompañado (y en gran parte ha sido consecuencia) del incremento del
contenido tecnológico de los bienes y servicios, derivado del conocimiento
científico, conceptos avanzados de diseño, materiales inteligentes,
automatización, software, conceptos avanzados de servicio y descubrimientos
médicos y biológicos entre otros. En este capítulo se presentan una serie de elementos
enfocados a lograr un mayor entendimiento de la naturaleza de la innovación y
el desarrollo tecnológico como fuentes de crecimiento de la productividad y
competitividad, a nivel empresarial y nacional.
Una de las principales
tareas a la que se han dado los principales autores de la literatura económica
ha sido la de establecer las causas de la expansión económica de las naciones.
Para la teoría económica neoclásica, la explicación del crecimiento se centró
en la acumulación de capital como la principal fuente endógena de expansión de
la producción. En este orden de ideas, el progreso tecnológico era visto como
un proceso exógeno, cuya dinámica no se explicaba al interior del sistema, sino
que surgía como un parámetro determinado de forma ajena a la interacción de los
factores de producción.
Desde la década de
1950, gracias al trabajo de un buen número de autores como Abramovitz [1956],
Kendrick [1956] y Solow 1957], empieza a abrirse paso el reconocimiento del
progreso tecnológico como la fuerza motriz del crecimiento económico, la
productividad y por ende del mejoramiento de las condiciones de vida de la
población, lo cual inevitablemente condujo a que se empezara a prestar una
mayor atención a este factor dentro del análisis económico tradicional1.
Sólo hasta finales
de la década de 1980 y comienzos de los años noventa, gracias a trabajos como
los de Romer [1990] tiene lugar la incorporación formal del cambio tecnológico
a los modelos económicos, en los que se sitúa a la innovación en el núcleo del
crecimiento del producto. En este orden de ideas, la innovación deja de ser ya
un factor exógeno, en la medida en que se reconoce que éste es el fruto de la
inversión intencional de recursos por parte de firmas maximizadoras de
beneficios (endógeno).
En el mundo actual, las actividades humanas están
centradas en las nuevas tecnologías de
la información y la comunicación, las cuales favorecen y mejoran las
posibilidades de la comunicación y en consecuencia el desarrollo social creando
una perspectiva de soberanía de estado e independencia tecnológica.
Teniendo en cuenta que el curriculum
nacional bolivariano plantea la necesidad de hacer cumplir los procesos
educativos fomentando la capacidad de instruir al ser humano siendo participe
de su propio desarrollo; es por ello que sus objetivos se centran en la formación integral de los y
las niñas inculcándoles valores haciendo
de cada uno de ellos seres respetables dando
paso a un futuro mejor. Las
estrategias metodológicas ayudan al profesor a cumplir los objetivos previstos,
los cuales justifican la acción didáctica en el aula y en el centro escolar.
Los materiales audiovisuales favorecen el aprendizaje, ya que renueva la
capacidad de atención y actúa como catalizador
del proceso, captando la personalidad de manera proyectiva, para todos. Todo docente debe ser creativo siendo capaz de producir cosas nuevas sobre todo en
situaciones difíciles, el educando que no posee originalidad cae en la rutina
sintiéndose incapaz de realizar su labor diaria.
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